Gonzalo Martín Viernes, Enero 29th, 2010
En una época de transición donde los medios digitales toman el relevo a los analógicos y las imágenes cobran un protagonismo aplastante, Gonzalo Martín se pone manos a la obra y nos avanza pequeñas pistas sobre como encontrar el equilibrio entre el mundo audiovisual, las marcas y la publicidad.
Recomendamos “La nueva industria audiovisual” para todos los admiradores del séptimo arte y de la imagen dinámica. Ser Vicepresidente de Arenas Entertainment para España ex director general de AITE (Asociación de Industrias Técnicas del Audiovisual Español), ex director general de Telson o prestar servicios de consultoría a Andersen Consulting y Coopers and Lybrand bien merecen tener en cuenta sus opiniones:
Según tú, ¿cuales son los tres aspectos más representativos de la “Nueva industria audiovisual”?
Si puede decirse que existe algo realmente nuevo, lo que resume esencialmente los cambios de la industria es la personalización del consumo que realiza el espectador:
Toma el control del contenido lo ve cómo quiere, donde quiere, a través del medio que quiere y, esto es importante. Es decir, si siempre ha existido una dimension social del contenido (se habla de él en las oficinas, en las reuniones de amigos) la tecnología hace que se comparta y se comente en tiempo real sin depender de la distancia. Todo esto hace que por el lado de la oferta se rompan los esquemas de la cadena de valor de la industria: se hace difícil segmentar territorios y ventanas de explotación porque los consumidores no esperan. Se consume bajo petición y se evita la contemplación de la publicidad. Se evita incluso pagar las entradas y los dvd’s. Eso hace que el retorno de las inversiones que exige esta industria sea muy complicado pues requiere una adaptación de contenidos y tecnologías a esa forma de consumir. Como es muy compleja y todo el sistema está montado sobre otras bases, se recurre a forzar las leyes, con el resultado del debate social que todos vemos.
¿Cuáles fueron los motivos por los que cambiaste la pantalla del televisor por la de un ordenador?
No la he cambiado. Las simultaneo. Incluso el movil, aunque pocas veces. Cada cosa tiene su momento y uso. De todas formas, el hogar va a evolucionar mucho en la forma de disponer su hardware para acceder a todas las fuentes que permitirán consumir contenidos de todo tipo.
¿Cómo puede ayudar un blog al mundo de la televisión y del formato audiovisual? ¿Nos das un ejemplo?
Pues como cualquier otra reflexión escrita. Es un espacio de deliberación y propuestas donde el autor plasma ideas y puntos de vista. También errores y elucubraciones. Cuando un grupo de personas encuentran en ello un sitio donde discutir esas ideas quienes las comparten se enriquecen. Por otro lado, otras veces, por su inmediatez y agilidad, ha servido para que las cadenas modificaran algunas cosas. TV3 cambió (o aceleró) la supresión del cobro de contenidos públicos en la red a partir de una serie de entradas en internet. Pero la prensa convencional también provoca estas cosas a veces. Por último, advertir de mi creencia de que no podemos hablar de “los blogs” como algo uniforme, cada blog es un mundo. Algunos tienen características similares a los periodísticos, otros al ensayo, muchos otros a la comunicación personal como los viejos diarios privados.
¿Cómo debería ser un blog dedicado al material audiovisual?
¿Crees que la blogosfera se va a contagiar del paso al 3D?
No tengo ni idea. Siguiendo la reflexión anterior, cada uno hace con su blog lo que quiere. El paso al 3D es una salida de la industria para provocar espectáculo y sostener los ingresos tradicionales, lo cual está muy bien. No sé lo que hará la blogosfera, sé lo que hago yo que soy el único que puede controlar mi blog. La blogosfera tiene corrientes de opinión como la vida que no está en la blogosfera y muchos ni siquiera llegarán a pensar en ello. Yo, por ejemplo, no me lo había planteado hasta esta pregunta.
¿Nos aconsejas algún spot interactivo que te haya gustado estas últimas semanas?
No he visto ningún spot interactivo. O no he reparado en él. O me los he saltado.

